Y así, frente a una hoja en blanco trasnochan todas mis ideas. Trazando líneas perfectas ante la magnitud del caos.
Mientras ellos se van atornillando en el subsuelo.
Tan fácil es ir, como dar media vuelta y volver. El pero radica en la obligación del deber.
Y a medida que las expectativas caen empicadas a la nada, hay demasiados que siguen soñando en vano.
Demasiados que creen en la fidelidad de la esperanza. Demasiados generosos y otros tantos ingenuos.
Demasiadas películas de amor que destrozan el alma. Demasiados cantautores a los que se les escapa la vida por la ventana.
Y entre tanto, ésta pequeña gran ruleta sigue girando.
Tan fácil es ir, como dar media vuelta y volver.
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